viernes, 11 de mayo de 2012

Tatú, Carreta - “Armadillo”

Reciben diversos nombres, siendo el más común el de armadillo; también son llamados (a veces dependiendo de la especie) quirquincho (del quechua khirkinchu), cusuco (en El Salvador), tatú (tatú mulita, tatú peludo, tatú carreta), toche, pirca, mulita (en Uruguay), peludo, piche (en Argentina , Paraguay y Brasil ), cachicamo (en Colombia y Venezuela), gurre en el departamento de Antioquia en Colombia, y carachupa en la selva de Perú. Los armadillos se han separado muy poco del plan ancestral mammaliano y son un grupo muy antiguo, ya diferenciado en el Paleoceno. Los dasipódidos (Dasypodidae), conocidos vulgarmente como armadillos, son una familia de mamíferos placentarios del orden Cingulata. Se caracterizan por poseer un caparazón dorsal formado por las placas yuxtapuestas, ordenadas por lo general en filas transversales, con cola bastante larga y extremidades cortas. Los dientes son estructuras cilíndricas simples y uniformes, sin esmalte y con raíces abiertas y crecimiento continuo; su número es muy elevado, hasta 25 en cada mandíbula Biología y ecología Los armadillos son nocturnos y cavadores. Son insectívoros y omnívoros necrófagos propios de la zona tropical Centroamérica y Sudamérica. Su caparazón es usado para la elaboración de charangos, los cuales tienen un gran valor comercial. Los Armadillos son unas de las familias de mamíferos más antiguas de Sudamérica y están representadas por numerosas especies, que cubren casi todo el espectro de hábitats del continente. El Tatú Carreta es el que los representa casi como un ser prehistórico, descendientes de una familia de estirpe del continente con antepasados gigantescos tales como los acorazados gliptodontes y los perezosos gigantes terrestres. Lamentablemente, por el hombre, este heredentado está a un paso de la extinción.